AndAPap ha solicitado a la Dirección General de Asistencia Sanitaria y Resultados en Salud que explique cómo piensa sostener la nueva captación activa de familias para las revisiones del Programa de Salud Infantil y Adolescente de Andalucía (PSIAA). El objetivo —mejorar la cobertura preventiva— es compartido. El problema es otro: captar más población sin explicar qué recursos profesionales y organizativos asumirán esa demanda.
El Servicio Andaluz de Salud (SAS) está utilizando AviSAS para recordar a las familias la realización de las revisiones correspondientes a los 6 años, 9–11 años y 12–14 años. Sobre el papel, cuesta encontrar objeciones a una medida que pretende mejorar el acceso a actividades de prevención, promoción de la salud y detección precoz.
Precisamente por eso resulta difícil entender que una actuación que previsiblemente aumentará la demanda se haya puesto en marcha, hasta donde conoce AndAPap, sin una comunicación ni una coordinación previa suficiente con los profesionales y las sociedades científicas que trabajan en la Pediatría de Atención Primaria andaluza, y sin que se haya explicado públicamente qué capacidad asistencial existe para absorberla.
El PSIAA necesita profesionales, no solo avisos
El PSIAA no es una campaña de mensajería. Es un programa asistencial y preventivo que contempla 12 visitas individuales desde el nacimiento hasta los 14 años, además de actividades grupales y comunitarias, y que se define expresamente como multidisciplinar. Pediatría y Enfermería tienen funciones complementarias y ambas necesitan tiempo, agendas y dotación suficiente para poder desarrollarlo con calidad.
La propia información oficial del programa insiste en esa concepción multidisciplinar y en el seguimiento mediante indicadores. Sin embargo, al cierre de esta entrada no hemos localizado en las fuentes públicas del SAS consultadas cifras recientes y desglosadas de cobertura de las revisiones de 6 años, 9–11 años y 12–14 años que permitan conocer con precisión la magnitud del problema que la nueva campaña pretende corregir.
Lo que sí conocemos es la situación de las plantillas.
Más de 400 cupos pediátricos sin pediatra
El informe sobre la situación de la Pediatría de Atención Primaria en Andalucía, presentado por AndAPap en 2024, identificó 432 profesionales no pediatras atendiendo población infantil: 175 médicos y médicas de familia y 249 médicos y médicas generales, frente a 711 pediatras. El mismo documento señalaba además claves pediátricas sin profesional asignado.
Dicho de una manera menos administrativa: más de 400 cupos que deberían estar atendidos por especialistas en Pediatría no lo están.
El propio SAS ha reconocido públicamente la escasez de especialistas en Pediatría dispuestos a trabajar en las condiciones que ofertan, al justificar medidas de reorganización de la atención pediátrica en Atención Primaria. La discrepancia no está, por tanto, en si existe o no un problema de recursos humanos. La cuestión es qué se hace con él antes de aumentar deliberadamente la demanda.
Y la enfermería pediátrica tampoco está donde debería
La situación de Enfermería añade otra dificultad. Según los datos manejados por AndAPap, la práctica totalidad de las escasas plazas con función pediátrica están ocupadas por profesionales de enfermería general y no por especialistas en Enfermería Pediátrica. Tampoco existe una implantación suficiente de especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria que permita compensar estructuralmente esa carencia.
Los datos publicados en las Jornadas de Pediatría de Atención Primaria de Andalucía de 2025 ilustran el problema. En un estudio realizado en los distritos Almería y Poniente, ninguna de las unidades analizadas disponía de paridad pediatra-enfermera, solo 18 de 37 profesionales encuestados contaban con enfermería todos los días de la semana y el 75,6% refirió no disponer de una enfermera especialista en Pediatría.
Por tanto, cuando se pide aumentar la cobertura del PSIAA conviene recordar algo elemental: una revisión de salud no se realiza con una notificación automática. La realizan profesionales concretos, en una agenda concreta, durante un tiempo asistencial concreto.
Captar es fácil; atender es otra cosa
La tecnología permite enviar miles de mensajes con un coste marginal muy pequeño. Crear capacidad asistencial es bastante más difícil. Requiere profesionales, organización, sustituciones, agendas coordinadas y planificación.
Ahí reside la contradicción que AndAPap ha trasladado a la Dirección General: no resulta coherente decir a las familias que deben acudir a unas revisiones y, al mismo tiempo, no explicar cómo se garantizará que puedan recibirlas en condiciones adecuadas.
Si el SAS ha calculado el incremento de demanda previsto, evaluado la capacidad de los centros, previsto refuerzos de Enfermería y Pediatría y diseñado circuitos para evitar demoras, esa planificación debería ser conocida por los profesionales que van a ejecutarla.
Y si no se ha hecho, el problema es más serio: estaríamos ante una nueva actuación en la que la demanda se activa desde los despachos mientras la responsabilidad de resolverla se traslada a unas consultas que ya trabajan con déficits estructurales.
Una carta con siete preguntas. Por ahora, ninguna respuesta
Ante esta situación, AndAPap remitió hace unos días una carta a la Dirección General de Asistencia Sanitaria y Resultados en Salud solicitando información y una reunión con la Dirección General y la Subdirección de Programas y Desarrollo. Hasta el momento de redactar esta entrada no se ha recibido respuesta.
Reproducimos a continuación íntegramente la carta remitida:
Estimado Sr. Director General:
Desde la Asociación Andaluza de Pediatría de Atención Primaria (AndAPap) hemos tenido conocimiento de la puesta en marcha, a través de AviSAS, de una actuación dirigida a las familias para recordarles la necesidad de realizar las revisiones correspondientes al Programa de Salud Infantil y Adolescente de Andalucía (PSIAA), concretamente las de los 6 años, 9-11 años y 12-14 años.
Desde AndAPap queremos manifestar, en primer lugar, nuestro acuerdo con el objetivo de mejorar la cobertura del Programa de Salud Infantil y Adolescente y favorecer que los niños, niñas y adolescentes puedan acceder a las actividades preventivas que contempla el PSIAA. Consideramos que estas revisiones constituyen una herramienta fundamental de promoción de la salud, prevención y detección precoz.
Precisamente por ello, nos preocupa que esta actuación se haya puesto en marcha sin que, hasta donde conocemos, haya existido una comunicación o coordinación previa con los profesionales y las sociedades científicas que representan a la Pediatría de Atención Primaria en Andalucía.
La puesta en marcha de una estrategia activa de captación de población infantil puede generar un incremento significativo de la demanda de estas revisiones. Sin embargo, la realidad de muchos centros de salud andaluces es que no existe una dotación suficiente y estructural de profesionales de enfermería con dedicación a la atención infanto-juvenil que permita asumir adecuadamente el desarrollo del PSIAA.
Como es conocido, el PSIAA es un programa de carácter multidisciplinar en el que participan pediatría y enfermería, con un papel especialmente relevante de enfermería en numerosas actividades de promoción de la salud, prevención y seguimiento. La propia planificación estratégica de la Junta de Andalucía ha identificado la incorporación de profesionales de enfermería con cualificación como una actuación necesaria para el adecuado desarrollo del programa.
La situación actual dista, sin embargo, de garantizar dicha capacidad asistencial. Existen centros en los que varios cupos pediátricos comparten un número insuficiente de profesionales de enfermería, en ocasiones sin que exista siquiera una dotación estructural específica de enfermería infanto-juvenil.
Por este motivo, consideramos necesario conocer cómo se ha planificado esta nueva actuación y, especialmente, qué recursos se han previsto para poder dar respuesta a la demanda que previsiblemente generará.
Desde AndAPap solicitamos que se nos informe sobre:
Cuál es el órgano responsable de la puesta en marcha de esta actuación y cuál ha sido el procedimiento seguido para su implantación.
Qué previsión de incremento de demanda de las revisiones del PSIAA se ha realizado como consecuencia del envío de estos mensajes a las familias.
Qué evaluación de capacidad asistencial se ha efectuado previamente en los centros de salud para garantizar la realización de las revisiones.
Qué dotación adicional de profesionales de enfermería se ha previsto para aquellos centros que actualmente no disponen de recursos suficientes para desarrollar adecuadamente el PSIAA.
Cómo se ha establecido la distribución de responsabilidades entre pediatría y enfermería en estas revisiones y qué criterios organizativos se han trasladado a los centros.
Qué medidas se contemplan para evitar que la captación activa de población genere listas de espera o imposibilidad de ofrecer las revisiones en los plazos recomendados.
Si esta actuación ha sido previamente comunicada o consensuada con las sociedades científicas y profesionales representativas de la Pediatría de Atención Primaria en Andalucía.
Desde AndAPap consideramos que mejorar la cobertura del PSIAA debe ser un objetivo compartido. No obstante, entendemos que la captación de población debe ir necesariamente acompañada de los recursos humanos y organizativos que permitan garantizar una atención de calidad.
No sería coherente trasladar a las familias el mensaje de que estas revisiones están disponibles y deben realizarse si, simultáneamente, muchos centros de salud carecen de los profesionales necesarios para poder atender adecuadamente la demanda generada.
Por ello, solicitamos una reunión con la Dirección General de Asistencia Sanitaria y Resultados en Salud y con la Subdirección de Programas y Desarrollo para abordar esta cuestión y conocer la planificación prevista para garantizar el adecuado desarrollo del PSIAA en Andalucía.
AndAPap reitera su disposición a colaborar con el Servicio Andaluz de Salud en todas aquellas actuaciones destinadas a mejorar la salud infantil y adolescente y, precisamente por ello, considera imprescindible que estas estrategias se desarrollen desde la planificación conjunta, la coordinación con los profesionales y la adecuación de los recursos a las necesidades reales de la población.
Quedamos a la espera de su respuesta y de poder mantener una reunión a la mayor brevedad posible.
Atentamente,
Junta Directiva de AndAPap
Asociación Andaluza de Pediatría de Atención Primaria
El silencio tampoco planifica
Las preguntas formuladas son bastante concretas. No se pide detener el PSIAA ni renunciar a mejorar su cobertura. Se pregunta quién ha planificado la actuación, qué incremento de demanda se espera, qué capacidad asistencial existe y qué recursos adicionales se han previsto.
Son preguntas que deberían tener respuestas igualmente concretas.
Porque si existe planificación, puede explicarse. Si existe una evaluación previa de capacidad, puede mostrarse. Si existen refuerzos, puede decirse dónde y cuándo llegarán. Y si nada de eso existe, enviar más avisos no solucionará el déficit del programa: simplemente hará más visible en las consultas un problema que ya estaba allí.
Defender el PSIAA exige hacerlo posible
AndAPap comparte el objetivo de mejorar las coberturas del Programa de Salud Infantil y Adolescente. Pero la calidad de un programa preventivo no se mide por el número de mensajes enviados, sino por la capacidad real de ofrecer a cada niño, niña y adolescente las intervenciones que necesita.
Eso requiere Pediatría de Atención Primaria. Requiere Enfermería. Requiere coordinación. Requiere tiempo. Y requiere planificación.
La tecnología puede ayudar a localizar a quien no acude. Lo que no puede hacer es sustituir al profesional que no está.
Fuentes
- Servicio Andaluz de Salud. Andalucía actualiza los contenidos del Programa de Salud Infantil y Adolescente. 29 de agosto de 2025.
- Programa de Salud Infantil y Adolescente de Andalucía (PSIAA).
- PSIAA. Actividades individuales y cronograma de revisiones.
- AndAPap. Informe de la situación de la Pediatría de Atención Primaria en Andalucía. 19 de junio de 2024.
- Servicio Andaluz de Salud. El SAS reorganiza la atención pediátrica para reforzar la calidad asistencial en Atención Primaria. 24 de junio de 2025.
- Servicio Andaluz de Salud. AviSAS.
- XXVIII Jornadas de Pediatría de Atención Primaria de Andalucía. Comunicaciones póster. Córdoba, 2025.
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Seguramente no le han dicho nada a AndAPap, porque previamente han hablado con ASANEC y son las enfermeras quienes se encargarán en exclusiva de estas visitas… Quizá los pediatras, lo que deberíamos hacer, es como si esto que he dicho fuese lo que ha ocurrido de verdad y afirmar, a todo el que pregunte, que la cita es con el profesional que asume un 90% del programa sobre el papel y no sobre el que asume un 10% del mismo. Es decir, con enfermería y que en caso de duda, debe pedir una entrevista con el director o directora de enfermería del centro o del área. ¿A que no sois capaces colegas? ¿Acaso no consideráis capacitadas a vuestras compañeras con 4 años de grado, un master y 3 de especialidad en la residencia? ¿Y en el hipotético caso de que alguien asumiese un contrato con unas funciones que le viniesen grandes es ese nuestro problema o es el problema de quien la contrató?
Pero al margen de todo esto, no olvidéis que los 25 que caben en la agenda, es lo que hay que ver y ni uno más y lo que te citen, no es problema tuyo, sino del mismo que contrata a las enfermeras «perfectamente capacitadas» para ejercer las funciones de enfermería pediátrica.
A los padres no conformes, https://www.juntadeandalucia.es/lsr/